Cuando ames, ama con todo tu corazón y nunca temas demostrar tu amor.
Que sea como un libro abierto que todas las almas puedan leer.
El amor no es ciego, sino que ve lo mejor en el ser amado.
Nunca selecciones ni elijas a quien vas a amar. Sencillamente, mantén tu corazón abierto y que ese amor fluya a todas las almas por igual.
Nunca debes abrir y cerrar el amor como se abre y se cierra un grifo.
Nunca es exclusivo, nunca es posesivo. Cuanto más deseas compartirlo, más grande es.
Aférrate a él y lo perderás. Libéralo y volverá a tí centuplicado...
Eileen Caddy (1917 - 2006) Del libro: Abriendo las puertas de tu interior

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