Mostrando entradas con la etiqueta Quevedo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Quevedo. Mostrar todas las entradas
El amigo ha de ser como la sangre, que acude luego a la herida sin esperar que le llamen.
Francisco de Quevedo
San Ambrosio dice que es consuelo de la tristeza de esta vida tener un amigo a quien fiar los secretos del corazón, que consuela en los casos adversos y se alegra en los prósperos; porque la alegría comunicada crece, y la tristeza compartida disminuye.
Francisco de Quevedo (1580 - 1645)